El exsíndico Jordi Farràs ha indicado que hay antecedentes que le preocupan en relación con lo que puede pasar si Andorra aprueba el acuerdo de asociación con la Unión Europea. Ha destacado que “con la apertura económica se ha vivido un crecimiento desorbitado y la mayor parte de la población lo sufre, aunque algunos sectores deben salir beneficiados, porque si no, no estaríamos contemplando este paisaje de agravios que tenemos ahora”.
Farràs, en una entrevista en el programa Avui serà un Bon Dia de RNA, ha criticado que “se ha dado a los capitales de fuera más manga ancha para acceder al país, un sistema de residencias que obliga a comprar un piso pero no a hacer una aportación al erario público como debería ser”. Ha señalado que el crecimiento de la población con la llegada de muchos inmigrantes comportará aumentar “las escuelas, las redes viarias, el hospital… todo eso, ¿quién lo pagará?”.
Ha hablado de los residentes de alto poder adquisitivo que hacen un cálculo: “¿qué pago de impuestos en España o en Francia y cuánto pago en Andorra? Y ese diferencial me lo quedo en el bolsillo, por tanto, no solo deberían comprar un piso o hacer un depósito, sino una contribución directa al erario público porque están contribuyendo poco”.
Su razonamiento se basa en que establecer un depósito o la compra de un piso como requisito para la residencia solo beneficia a “bancos, constructores, promotores o grandes terratenientes, mientras que la mayor parte de la población tendremos que contribuir para pagar las consecuencias de este crecimiento”. Actualmente, deben hacer un depósito de 600.000 euros y el Estado se queda con los intereses, o pueden comprarse una vivienda por un valor equivalente. Farràs quiere que paguen un tributo específico a fondo perdido y no una aportación que se les devuelva cuando se marchen.