El Tribunal Superior ha decidido reducir la pena del joven condenado por el caso del CBD, pasando de cuatro a tres años de prisión, de los cuales 12 meses serán firmes. Además, deberá afrontar una expulsión de cinco años de Andorra.
No obstante, tanto el joven como su madre consideran que la sentencia es injusta y han manifestado su intención de recurrirla ante el Tribunal de Estrasburgo, según ha informado RTVA.
La defensa también ha destacado que el joven ha pasado 65 días más en prisión de lo que le correspondía según la sentencia final, por lo que no descarta reclamar una indemnización.
La madre del condenado ha denunciado la falta de proporcionalidad en la decisión judicial y ha criticado que no se haya abierto un debate sobre la regulación del CBD medicinal, que en este caso estaba destinado a su hijo. También ha cuestionado que otros establecimientos que comercializan productos similares no hayan enfrentado consecuencias similares.
“Esperábamos la absolución, ya que hemos demostrado que era CBD medicinal para mi hijo. La justicia andorrana no ha querido rebajar más la pena porque entonces se crearía jurisprudencia y creemos que no es justo”, ha declarado la madre del condenado.
Este caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de una regulación clara del CBD en Andorra para evitar situaciones similares en el futuro. El ministro Guillem Casal informó el pasado junio que: “sí… lo tengo en mi cartera, este y otros temas para trabajarlos durante esta legislatura. No puedo precisar cuándo tenemos previsto presentar este proyecto de ley”, respondió el Gobierno de Andorra al ser preguntado sobre si la ley se presentaría en este mandato.
De hecho, el ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería advirtió que el sector primario debería adaptarse y prepararse aún más antes de comenzar este tipo de cultivo.